El territorio de La Sauceda, pasa a pertenecer a la provincia de Málaga, pues pertenecía a Cádiz, por el Real Decreto del 30 de Noviembre de 1833. El Decreto firmado por la Reina Regente María Cristina en 1833 fue el definitivo que acabó con los viejos reinos españoles sustituyéndolos por provincias.

Las carreteras recorren redondeadas lomas y cruzan profundas barranqueras sobre las que se abren los canutos, peculiares valles muy estrechos y profundos en cuyo interior reinan unas especiales condiciones ambientales. En la parte más alta, desnudas montañas muestran afiladas aristas rocosas. La zona más interesante se sitúa en los alrededores del poblado de La Sauceda.

Un sendero que parte del área recreativa asciende por la garganta Pasadallana a través de algunos valiosos rincones naturales.

El camino discurre por un terreno que fue antiguamente cultivado para penetrar acto seguido en un umbrío alcornocal. Los troncos de estos árboles aparecen desprovistos de su rugosa corteza ofreciendo una imagen de anaranjada desnudez. Pasando el sendero junto a la vieja ermita-escuela se desemboca en una pista en la que hay que tomar el ramal izquierdo.
Se llega al punto más interesante de la ruta: un bosque de centenarios alcornoques con gruesos y retorcidos troncos. Seguir más adelante exige conocer bien el terreno, pues se abren en la ladera canutos como el del Moro, el del Cojo y el de Los Sauces, de intrincadas malezas. Por ellos se extienden los alcornoques hasta llegar a una altitud de 900 metros sobre el nivel del mar. A partir de esa altura, escasos arbustos son los exclusivos representantes vegetales.